domingo, 29 de mayo de 2016

El enigma del saber.














EL ENIGMA DEL SABER.





“El que no sabe llevar su contabilidad por un espacio de tres mil años, se queda como un ignorante y solo vive al día”
Goethe




Peraza S.María de los Angeles.
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madps30@hotmail.com












Preludio filosófico
 Cuando se habla de filosofía se habla de responder preguntas, de buscar respuestas a preguntas, y que dichas respuestas deben apoyar su proceder confiando en procedimientos racionales. Además, la filosofía no solo cuestiona respuestas, también cuestiona preguntas, la filosofía se relaciona con la creatividad, ya que debe imaginar otras formas de lo dado, proponer valores distintos de lo dado, proponer valores distintos, disponer nuevos conceptos, crear mundos diferentes.

La filosofía debe garantizar la libertad de revisar y cuestionar cada respuesta y de tomar en cuenta siempre diferentes puntos de vista. La desconfianza es un elemento muy importante del filósofo, el filósofo debe desconfiar de todas las creencias y opiniones extendidas, aún de las propias. ¿Pero que son en realidad las preguntas filosóficas?

  Éstas no son subjetivas, no son vulgares, ordinarias no tienen que ver con el hombre son preguntas que comprenden a toda la humanidad. Son profundas, importantes y decisivas.

O sea, que la filosofía sería el arte de pensar, que lleva a las personas a buscar respuestas a las preguntas que lo abruman y persiguen, preguntas adaptadas a la realidad, relacionadas con la moral, el bien, como cuando uno hace algo y después se pregunta ¿Está bien o mal lo que hice?

Todas las personas, aunque lo nieguen, son filósofos. Todas piensan, y es el pensamiento lo que las personas tienen en común, por lo tanto, nadie pude declararse libre de vocación filosófica.

El siguiente ensayo está desarrollado de la siguiente manera:
La filosofía según el punto de vista de la autora.
La filosofía según Seneca.
Comentarios de la autora sobre cita de Seneca.
La filosofía según Platón.
Comentarios de la autora.



La filosofía es un conocimiento, un saber, de los tantos que posee el hombre, que resulta de una actividad que se llama filosofar, hay algunos que sostienen que no se puede enseñar filosofía, pero sí a filosofar. Pero ¿qué es esto de filosofar, de dónde surge?

El hombre comienza a filosofar cuando pierde todas las convicciones que tenía, cuando todo a su alrededor se tambalea y no tiene de dónde agarrarse para no caer, esto es así porque la filosofía pretende ser un saber sin supuestos; es decir, que no parte de nada anterior a sí mismo. Todos los otros conocimientos del hombre parten de un conjunto de supuestos que no se discuten. La filosofía, en cambio, pretender ser autónoma, no depender de nada.
Por lo tanto, las preguntas que la filosofía se plantea, y que trata de responder, son las más fundamentales para el hombre: ¿qué soy yo y qué es el mundo? dentro de estas preguntas esenciales se hallan contenidas una cantidad de preguntas derivadas, como qué es la vida, qué es el bien, qué es el amor, qué es la felicidad. Cuando se trata de contestar a estas preguntas en forma sistemática y objetiva; es decir, posponiendo de preferencias personales allí se está filosofando

La filosofía puede ser el producto de una crisis exterior, en la que lo que está en torno a uno mismo parece vacilar y nada parece seguro, o de una crisis interior, en la que de repente se comienza a dudar de todo lo que hasta ayer daba por aceptado. En este último caso se produce lo que los griegos llamaban la admiración, cuando hasta las cosas más sencillas nos admiran.

Entonces la filosofía no es para cualquiera, porque, en primer lugar, hay que tener cubiertas una serie de necesidades para poder ponerse a filosofar.
Si mi preocupación más importante en este momento es cómo hacer para comer, no puedo ponerme a pensar porqué llueve o quien soy. Además, hay gente que, aunque tenga todas sus necesidades cubiertas, nunca se preocuparía por filosofar.
Vemos entonces que la filosofía exige determinadas circunstancias y determinada disposición de ánimo. A este ánimo puede ser llevado por circunstancias externas, cuando la propia realidad se encarga de demostrarme que lo que yo creía no era cierto, cuando las expectativas no se cumplen, cuando las personas con las que contaba me fallan. En ese caso me veo impulsado a buscar en mí mismo, las verdades fundamentales que necesito para vivir, por otro lado algunos filósofos decían:

 Séneca, Lucio Aneo (4-65 d.C.): “La filosofía es la sabiduría de la perfección del alma humana, la filosofía es el amor y la investigación de la sabiduría”.

Este es el comienzo del filosofar. Lo que se enseña en los institutos es el resultado de esto, después de muchos siglos de filosofar, lo cual no quiere decir que la filosofía sea un cuerpo de verdades bendecido. Lo que se enseña es el resultado de lo que han pensado todos los filósofos que han vivido, que constituye un cúmulo que no puede ser dejado de lado y por eso se lo estudia, pero una vez enterado de todo lo que otros han pensado, cada uno es libre de aceptarlo o de ponerse a pensar por su cuenta.

Platón (427-347 a. C.): “La filosofía es la ciencia de la razón de las cosas, la filosofía es la más alta ascensión de la personalidad y la sociedad humana por medio de la sabiduría”.
Cada día buscamos el porqué de todo lo que nos rodea, filosofar es sabiduría, es regocijo intelectual. Quedarse solo con lo que vemos o nos enseñaron es ser parte de lo común, la filosofía nos enseña mucho más allá de los limites.



Desenlace filosofal.
Se crea o no, la filosofía está presente en casi todos los aspectos de nuestra vida. Por esa razón es de gran importancia el poder entender lo que este mundo maravilloso a la sabiduría como lo es la filosofía puede ofrecernos.
No debemos quedarnos entre los paradigmas que nos ha presentado la vida y la sociedad, preguntarse, indagar, escrudiñar en este mundo donde podríamos aprender y al mismo tiempo nunca entender completamente la razón de la existencia.
La filosofía te mantiene vivo, con retos, como un adolescente enamorado imaginando y preguntándose por el futuro, nos da razones y retos para aumentar nuestra sabiduría tomando en cuenta que jamás llegaremos a conocer todas las respuestas.
La filosofía es vida, es aprendizaje, es conocimiento y nos regala un mundo lleno de objetivos y formas de ver la vida en diferentes perspectivas.
La verdad y la razón es subjetiva, no se puede asegurar nada, ni creer que todo lo sabemos; allí esta lo maravilloso del mundo filosófico; te da muchas opciones y puntos de vista.
“La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia” Sócrates








Referencias
Frases socráticas (1994). Libro El Mundo de Sofía. Editorial Siruela S.A. Madrid, España.

Platón. (427-347 a. C) Libro El Mundo de Sofía. Editorial Siruela S.A. Madrid, España

Séneca, Lucio Aneo (4-65 d.C.) Libro El Mundo de Sofía. Editorial Siruela S.A. Madrid, España

Frases de Goethe    (1994)  Libro El Mundo de Sofía. Editorial Siruela S.A. Madrid, España


1 comentario:

  1. Claramente se evidencia la filosofía es esa busqueda contante de preguntas y respuestas, es decir el ser humano necesita saber el porque de la vida, universo y todo lo que hay en el.

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