“El ignorante afirma, el sabio duda y
reflexiona”
Aristóteles
Juan
C. Díaz C.
CI: 24930222
juancdiazcastaneda@gmail.com
La
Realidad a partir de la Experiencia
Apertura
Aristotélica
La
filosofía occidental está ratificada en la visión de los tres magnánimos filósofos griegos de la
Antigüedad: Sócrates, Platón y Aristóteles. A pesar de la indivisa concordancia
que les unió (Sócrates fue maestro de Platón, quien a su vez fue de Aristóteles), la orientación de su ideología
tomó diversas rutas, y recaería en Aristóteles culminar los esfuerzos de sus antecesores
y ejercer una influencia más sempiterna, no sólo en el área filosófica y la
teología, sino metódicamente en todas las pautas científicas y humanísticas. En
tal sentido, por la rigidez de su metodología y por la profundidad de los
campos que englobó y sistematizó, Aristóteles se considera pionero como
investigador científico moderno en toda la extensión de la expresión.
De
Macedonia a la actualidad
Nace
en el 384 a.C. en Estagira, Macedonia (de ahí su sobrenombre de El Estagirita), pequeña
localidad macedonia cercana al monte Athos. Su padre, Nicómaco, era médico de
la corte de Amintas III, padre de Filipo II de Macedonia y, por tanto, abuelo
de Alejandro Magno. Nicómaco pertenecía a la familia de los Asclepíades, que se
reclamaba descendiente del dios fundador de la medicina y cuyo saber se
transmitía de generación en generación. Ello invita a pensar que Aristóteles
fue iniciado de niño en los secretos de la medicina, y que de ahí le vino su
afición a la investigación experimental y a la ciencia positiva. Huérfano de
padre y madre en plena adolescencia, fue adoptado por Proxeno, al cual podría
mostrar años después su gratitud adoptando a un hijo suyo llamado Nicanor.
Se
va a la academia de Platón
Con
17 años, en 368 a. C., se dirige a Atenas donde se unió a la Academia de Platón
permaneciendo durante veinte años. A pesar de rumores que se hacen eco de una confrontación
con Platón, antes de la muerte de éste
último, es poco probable que tal enfrentamiento haya podido producirse, dado
que todas las referencias existentes de Aristóteles hacia Platón hacen gala de
un gran respeto y admiración hacia el maestro, a pesar de las discrepancias
teóricas que luego lo condujeron a su alejamiento
dogmático.
El
conocimiento, el porqué de las cosas particulares
Afirmó
que el conocimiento sensitivo procede
directamente de la sensación y es prototipo del conocimiento inmediato y fugaz,
dispersándose con el efecto que lo ha generado. El conocimiento sensible o
sensitivo es propio de los animales inferiores. En los animales superiores como
el hombre, cuando se mezcla con la memoria sensitiva y con la imaginación da
lugar a conocimientos más persistentes. Ese proceso tiene lugar en el hombre y genera
experiencias como resultado de las actividades de la memoria, una forma de
conocimiento que, sin que le permita a los hombres conocer por qué y la causa
de los objetos conocidos, les permitrá así mismo, saber que existen, o sea, la
experiencia consiste en el conocimiento de las cosas particulares.
“... ninguna de las acciones sensibles
constituye a nuestros ojos el verdadero saber, bien que sean el fundamento del
conocimiento de las cosas particulares; pero no nos dicen el porqué de nada;
por ejemplo, nos hacen ver que el fuego es caliente, pero sólo que es caliente”.
(Aristóteles,
Metafísica, libro 1,1).
El
inicio del conocimiento lo conforman, entonces, la sensación y la experiencia,
que coloca al hombre en contacto directo
con la realidad de las sustancias
concretas. Pero el conocimiento verdadero es obra del entendimiento y está
basado en el conocimiento de las sustancias por su origen y principios, entre
las que están la causa formal y la esencia. Al igual que a Platón, para Aristóteles
el conocimiento, propiamente hablando, supone estar en condiciones de dar
cuenta de la esencia del objeto conocido. Por ende el conocimiento proviene
netamente de lo universal, de la forma
(o de la Idea). Pero para Aristóteles la forma se sitúa en la sustancia, no es
una entidad subsistente, por lo que es totalmente necesaria, para obtener la
forma, haber absorbido previamente, a través de la sensibilidad, la sustancia.
El
entendimiento no entra en contacto directo con la forma; cuando se nace no se dispone de ningún contenido
mental, por lo que el entendimiento no
tiene donde dirigirse: es a través de lo experimentado como se nutre el entendimiento de sus objetos de
conocimiento, a través de un proceso donde interviene la sensibilidad, la memoria
y la imaginación. Accionando la los sentidos, en tal efecto.
Aristóteles
entonces difiere con el pensamiento e ideas de su maestro Platón, ya que,
Aristóteles objeta de forma explícita lo innato del conocimiento, y afirma que
el conocimiento es el resultado del aprendizaje, o sea, la coordinación racional de elementos que proceden de la sensación, mediante la experiencia, pero coinciden, de todas formas, en considerar que el verdadero conocimiento ha de ser de lo
universal, y no de los objetos singulares.
“Por consiguiente, como acabamos de
decir, el hombre de experiencia parece ser más sabio que el que sólo tiene
conocimientos sensibles, cualesquiera que ellos sean: el hombre de arte lo es
más que el hombre de experiencia; el operario es sobrepujado por el director
del trabajo, y la especulación es superior a la práctica”
.(Aristóteles,
Metafísica, libro 1,1).
Epilogo aristotélico
La
máxima para Aristóteles era la filosofía como búsqueda de la verdad y la misma exigía
disposición personal y esto es palpable en sus obras de metafísica, en las
cuales reseñaba que el aspecto filosófico y lo sofistico despuntan en el estilo
de vida.
No
significa de ninguna manera que los filósofos o pensadores estén en obligación
de sembrar normas y reglas de una comunidad cultural.
La
buena vida, la vida basada en la virtud y la buena razón, tiene dos vertientes:
la teoría y la política. La prerrogativa de la primera se superpone sobre la
segunda y por ende esta no anula el valor de la práctica. Una y otra son la
ruta para hallar la verdad.
Este
carácter dual de la verdad concierne con un carácter doble del entendimiento
humano: el conocimiento teórico y la inteligencia práctica. La teoría especula
y contempla. La verdad teórica es producto del juicio de las ciencias especulativas. La
inteligencia teórica piensa con la verdad si y solo si su cordura se corresponde con el estado de las
cosas.
Bibliografía:
http://www.biografiasyvidas.com/monografia/aristoteles/
Complementando tu escrito es decir la filosofía es la búsqueda de la verdad...
ResponderBorrarSu búsqueda incesante le llevo a diversos escenarios los mismo mostraron diversidad de estudio que para el era fue motivo de investigación y la búsqueda de lo racional, real e intangible.
ResponderBorrarSIN LUGAR A DUDA CADA UNO DE SUS APORTES VAN LLENO DE SABIAS PALABRAS Y BUENOS CONOCIMIENTOS QUE HAN SIDO DE GRAN AYUDA EN CUANTO A LO QUE SOMOS Y SABEMOS HOY EN DIA.
ResponderBorraren pocas palabra la ignorancia duele mas que mil palabras y la la sabiduría es lo que refleja a través de una palabra clave.
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ResponderBorrarEn relación a lo antes expuesto ciertamente se evidencia como este filosofo, pensador, polímata, dejo huellas notables en la filosofía, la experiencia obtenida en cada teoría, y lo que hoy conocemos como persistencia, constancia y resistencia es un ejemplo vivo de los hallazgos obtenidos por un solo hombre, que nunca desistió de conformarse con el descubrimiento de una teoría sino que a medida que avanzaba en sus descubrimientos fueron surgiendo nuevas y mejores teorías.
"No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad" Aristoteles. Complementando el articulo la filosofía no es solo la búsqueda de la verdad sino también la causa, el porque de dicha acción o hecho.
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