sábado, 11 de junio de 2016












“El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”

                                                                        Aristóteles 




Juan C. Díaz C.
                                                                                                      CI: 24930222
juancdiazcastaneda@gmail.com
La Realidad a partir de la Experiencia

Apertura Aristotélica
La filosofía occidental está ratificada en la visión  de los tres magnánimos filósofos griegos de la Antigüedad: Sócrates, Platón y Aristóteles. A pesar de la indivisa concordancia que les unió (Sócrates fue maestro de Platón, quien a su vez fue  de Aristóteles), la orientación de su ideología tomó diversas rutas, y recaería en  Aristóteles culminar los esfuerzos de sus antecesores y ejercer una influencia más sempiterna, no sólo en el área filosófica y la teología, sino metódicamente en todas las pautas científicas y humanísticas. En tal sentido, por la rigidez de su metodología y por la profundidad de los campos que englobó y sistematizó, Aristóteles se considera  pionero como  investigador científico moderno en toda la extensión de la expresión.
De Macedonia a la actualidad
Nace en el 384 a.C. en Estagira, Macedonia (de ahí su sobrenombre de El Estagirita), pequeña localidad macedonia cercana al monte Athos. Su padre, Nicómaco, era médico de la corte de Amintas III, padre de Filipo II de Macedonia y, por tanto, abuelo de Alejandro Magno. Nicómaco pertenecía a la familia de los Asclepíades, que se reclamaba descendiente del dios fundador de la medicina y cuyo saber se transmitía de generación en generación. Ello invita a pensar que Aristóteles fue iniciado de niño en los secretos de la medicina, y que de ahí le vino su afición a la investigación experimental y a la ciencia positiva. Huérfano de padre y madre en plena adolescencia, fue adoptado por Proxeno, al cual podría mostrar años después su gratitud adoptando a un hijo suyo llamado Nicanor.
Se va a la academia de Platón
Con 17 años, en 368 a. C., se dirige a Atenas donde se unió a la Academia de Platón permaneciendo durante veinte años. A pesar de rumores que se hacen eco de una confrontación con  Platón, antes de la muerte de éste último, es poco probable que tal enfrentamiento haya podido producirse, dado que todas las referencias existentes de Aristóteles hacia Platón hacen gala de un gran respeto y admiración hacia el maestro, a pesar de las discrepancias teóricas que luego lo condujeron  a su alejamiento dogmático.
El conocimiento, el porqué de las cosas particulares
Afirmó que el  conocimiento sensitivo procede directamente de la sensación y es prototipo del conocimiento inmediato y fugaz, dispersándose con el efecto que lo ha generado. El conocimiento sensible o sensitivo es propio de los animales inferiores. En los animales superiores como el hombre, cuando se mezcla con la memoria sensitiva y con la imaginación da lugar a conocimientos más persistentes. Ese proceso tiene lugar en el hombre y genera experiencias como resultado de las actividades de la memoria, una forma de conocimiento que, sin que le permita a los hombres conocer por qué y la causa de los objetos conocidos, les permitrá así mismo, saber que existen, o sea, la experiencia consiste en el conocimiento de las cosas particulares.
“... ninguna de las acciones sensibles constituye a nuestros ojos el verdadero saber, bien que sean el fundamento del conocimiento de las cosas particulares; pero no nos dicen el porqué de nada; por ejemplo, nos hacen ver que el fuego es caliente, pero sólo que es caliente”.
(Aristóteles, Metafísica, libro 1,1).
El inicio del conocimiento lo conforman, entonces, la sensación y la experiencia, que coloca al hombre  en contacto directo  con la realidad de las sustancias concretas. Pero el conocimiento verdadero es obra del entendimiento y está basado en el conocimiento de las sustancias por su origen y principios, entre las que están la causa formal y la esencia. Al igual que a Platón, para Aristóteles el conocimiento, propiamente hablando, supone estar en condiciones de dar cuenta de la esencia del objeto conocido. Por ende el conocimiento proviene netamente  de lo universal, de la forma (o de la Idea). Pero para Aristóteles la forma se sitúa en la sustancia, no es una entidad subsistente, por lo que es totalmente necesaria, para obtener la forma, haber absorbido previamente, a través de la sensibilidad, la sustancia.
El entendimiento no entra en contacto directo con la forma; cuando  se nace no se dispone de ningún contenido mental, por lo que el  entendimiento no tiene donde dirigirse: es a través de lo experimentado como se  nutre el entendimiento de sus objetos de conocimiento, a través de un proceso donde interviene la sensibilidad, la memoria y la imaginación. Accionando la los sentidos, en tal efecto.
Aristóteles entonces difiere con el pensamiento e ideas de su maestro Platón, ya que, Aristóteles objeta de forma explícita lo innato del conocimiento, y afirma que el conocimiento es el resultado del aprendizaje, o sea,  la coordinación racional de  elementos que proceden de la sensación, mediante  la experiencia, pero  coinciden, de todas formas, en  considerar  que el verdadero conocimiento ha de ser de lo universal, y no de los objetos singulares.
“Por consiguiente, como acabamos de decir, el hombre de experiencia parece ser más sabio que el que sólo tiene conocimientos sensibles, cualesquiera que ellos sean: el hombre de arte lo es más que el hombre de experiencia; el operario es sobrepujado por el director del trabajo, y la especulación es superior a la práctica”
.(Aristóteles, Metafísica, libro 1,1).

Epilogo aristotélico
La máxima para Aristóteles era la filosofía como búsqueda de la verdad y la misma exigía disposición personal y esto es palpable en sus obras de metafísica, en las cuales reseñaba que el aspecto filosófico y lo sofistico despuntan en el estilo de vida.
No significa de ninguna manera que los filósofos o pensadores estén en obligación de sembrar normas y reglas de una comunidad cultural.
La buena vida, la vida basada en la virtud y la buena razón, tiene dos vertientes: la teoría y la política. La prerrogativa de la primera se superpone sobre la segunda y por ende esta no anula el valor de la práctica. Una y otra son la ruta para hallar la verdad.
Este carácter dual de la verdad concierne con un carácter doble del entendimiento humano: el conocimiento teórico y la inteligencia práctica. La teoría especula y contempla. La verdad teórica es producto  del juicio de las ciencias especulativas. La inteligencia teórica piensa con la verdad si y solo si  su cordura se corresponde con el estado de las cosas.    

                    http://www.monografias.com/trabajos5/aristo/aristo.shtml









6 comentarios:

  1. Complementando tu escrito es decir la filosofía es la búsqueda de la verdad...

    ResponderBorrar
  2. Su búsqueda incesante le llevo a diversos escenarios los mismo mostraron diversidad de estudio que para el era fue motivo de investigación y la búsqueda de lo racional, real e intangible.

    ResponderBorrar
  3. SIN LUGAR A DUDA CADA UNO DE SUS APORTES VAN LLENO DE SABIAS PALABRAS Y BUENOS CONOCIMIENTOS QUE HAN SIDO DE GRAN AYUDA EN CUANTO A LO QUE SOMOS Y SABEMOS HOY EN DIA.

    ResponderBorrar
  4. en pocas palabra la ignorancia duele mas que mil palabras y la la sabiduría es lo que refleja a través de una palabra clave.

    ResponderBorrar

  5. En relación a lo antes expuesto ciertamente se evidencia como este filosofo, pensador, polímata, dejo huellas notables en la filosofía, la experiencia obtenida en cada teoría, y lo que hoy conocemos como persistencia, constancia y resistencia es un ejemplo vivo de los hallazgos obtenidos por un solo hombre, que nunca desistió de conformarse con el descubrimiento de una teoría sino que a medida que avanzaba en sus descubrimientos fueron surgiendo nuevas y mejores teorías.

    ResponderBorrar
  6. "No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad" Aristoteles. Complementando el articulo la filosofía no es solo la búsqueda de la verdad sino también la causa, el porque de dicha acción o hecho.

    ResponderBorrar